Integramos IA con los sistemas que ya usa tu empresa
ERP, CRM, bases de datos, aplicaciones a medida, IBM i. No hace falta sustituir nada para empezar a usar IA.
Una IA que no conoce tu empresa no sirve de mucho
Un asistente genérico responde bien a preguntas generales. Pero no sabe cuánto stock queda, qué dice el contrato de ese cliente, cómo fue el último pedido ni qué pone el procedimiento interno.
Toda esa información ya la tenéis. Está en el ERP, en el gestor documental, en bases de datos y en aplicaciones que llevan años funcionando.
El trabajo está en conectarlas. Ahí es donde la IA deja de ser una curiosidad y empieza a ahorrar tiempo de verdad.
Con qué trabajamos
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ERP
Consultas en lenguaje natural, informes automáticos, alertas
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CRM
Preparación de propuestas, resúmenes de cuenta, seguimiento
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Gestor documental
Asistente que responde sobre manuales, contratos y procedimientos
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Bases de datos
Consultas sin SQL, análisis, detección de anomalías
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Correo
Clasificación, extracción de datos, respuestas asistidas
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Aplicaciones a medida
Integración vía API, base de datos o intercambio de ficheros
Sistemas antiguos: un activo, no un obstáculo
Si tu empresa funciona sobre un AS/400, un IBM i, un ERP de hace quince años o aplicaciones que solo entienden dos personas, probablemente te hayan dicho que hay que sustituirlo antes de pensar en IA.
No es cierto, y además suele ser el camino más caro.
Esos sistemas llevan décadas acumulando la información operativa real de la empresa: pedidos, clientes, producción, histórico. Es exactamente lo que hace útil a un modelo de IA.
LOGOS lleva desde 1996 trabajando sobre entornos IBM i: modernización de interfaces con GUI400, JWalk y LegaSuite, migración de aplicaciones a Windows y web, cambios de servidor, integración con sistemas nuevos. La diferencia es que ahora la capa que se añade encima es de IA.
Ese trabajo se ha hecho en administraciones públicas, grandes distribuidoras de alimentación, grandes aseguradoras con operación en España y Portugal, grandes bancos, grandes farmacéuticas y fabricación industrial, en instalaciones de varios cientos de licencias y con continuidad a lo largo de más de dos décadas.
Un proceso sin sorpresas
- Inventario. Qué sistemas hay, qué datos contienen y cómo se accede a ellos.
- Caso de uso. Elegimos uno concreto y medible, no diez a la vez.
- Prueba de concepto. Sobre datos reales, en dos o tres semanas.
- Producción. Con control de accesos, registro de uso y formación.
- Evolución. Segundo caso de uso sobre la integración ya construida.
Conectar IA a tus datos exige hacerlo bien
Una IA conectada a vuestros sistemas hereda los permisos que le deis. Si el repositorio tiene accesos amplios, cualquiera podrá preguntar por cosas que no le corresponden.
Por eso toda integración incluye control de accesos por rol, registro de consultas, y criterio explícito sobre qué información sale hacia modelos externos y cuál se queda dentro.
Cuando el caso lo requiere, trabajamos con modelos alojados en Europa o en infraestructura propia.
Empecemos por saber qué tienes
Una conversación de treinta minutos suele bastar para ver si hay un caso claro y por dónde conviene empezar.